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Mi Chibitour a Japón 1 (día 3, SA 12/05/2001): Lago Biwako

MI CHIBITOUR A JAPÓN 1

DIARIO DE UNA EMBARAZADA EN JAPÓN.

Kioto – Osaka – Miyajima – Tokio – Nikko – Kamakura – Yokohama – Kawagoe

(10– 31 de mayo 2001, 22 días)

 

3- SA 12/05/2001 Lago Biwako.

Segundo día en Japón.

“Luz… uaa…” Pensé para mí. Miré hacia la ventana donde entraba una claridad claramente clara. Me fijé entonces en el reloj pensando que sería bastante tarde, pero… ¡Eran las cinco de la mañana! ¿Ya de día? ¿Cómo era posible? Comprobé la hora y al confirmarla intenté conciliar de nuevo el sueño. A pesar del edredón tenía frío y no paraba de dar vueltas en la cama. Al rato noté bastante movimiento en el piso de abajo, pero estaba un poco grogui así que no hice mucho caso. Cuando ya empecé a oír gritos y risas imaginaba que sería mediodía, pero nada, apenas habían pasado un par de horas. Finalmente me desperté a las 12 y pico y ahora tampoco noto demasiado cansancio.

Opté por bajar y mi amiga me había preparado un batido de verduras. Buaj. Me lo tomé y no estaba del todo mal, pero ¿acaso no comían cosas dulces para desayunar?

—¿Y tus padres? —Le pregunté.

—Entran a trabajar a las siete así que se levantan siempre a las cinco y pico porque tienen como una hora de camino hasta allí. —Me aclaró. —¿Quieres que pongamos una lavadora? Así la dejamos colgada antes de salir.

—¿Da tiempo? —Se supone que íbamos a salir en breve.

—Claro, en media hora está lista.

—¿En serio? No estoy segura, pero creo recordar que la mía tarda una, dos o incluso tres horas. —¿O estoy confundida? No cabía en mi asombro. Dicho y hecho.

Nada más salir vi una guardería al lado, entonces entendí qué me despertó la segunda vez, tantas risas de pequeños japoneses, qué graciosos. Seguí deleitándome del paisaje lleno de arrozales entre multitud de casitas de dos plantas como la de mi amiga. Menuda tranquilidad y paz, nada que ver con nuestro piso. Eso sí, en los cruces no sabía hacia dónde mirar, eso de que condujeran por el otro lado despistaba bastante, era demasiado pequeña cuando viví en Londres.

Me llevó al parque de atracciones que había junto al Lago Biwa, el más grande de Japón, y subimos a la noria donde las vistas eran espectaculares. Vi peluches de Hello Kitty en kimono, qué preciosidad, alguna tendría que caer. Cenamos a las 17 pm en un italiano, aunque yo hubiera preferido algo japonés. Aluciné con el bloc electrónico de los camareros, nos tomaron la comanda y la orden se mandó directamente a cocina. Quería pasarme por librerías de segunda mano para tantear precios así que me llevó a un par de Book Off donde compré ejemplares por cien yenes, algunos de Tokyo Babylon para mi hermana, una cuarta parte de su precio original. Eran apenas las siete de la tarde y ya había anochecido.

Me pidieron que hiciera algo típico español, pero siempre fui nula para la cocina así que solo se me ocurrió prepararles unas torrijas con el aceite que les había traído. Al no tener barras de pan me ofreció algo parecido al pan Bimbo, pero el doble de gordo y suave. Ni que le hubieran echado suavizante. Necesitaba que estuviera duro así que lo metió en el microondas y, más o menos, lo tostó. Flipando. Ya después, mojarlo con leche y huevo, freírlo y ponerle un poco de azúcar fue fácil y salieron ricas, menos mal, prueba superada. Y la leche era siempre del día, nunca había probado una tan exquisita.

Se supone que se van mañana Chiyako con el pequeño Ryuga y su madre Hideko, aunque no están seguros porque cerca de Okinawa hay un tifón.

4- DO 13/05/2001 Osaka

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Publicado en chibitours, Japón

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